Son las nueve y diez de la mañana. Entra un coche con un ruido raro en el tren delantero. El jefe de taller apunta la matrícula y el kilometraje en una hoja, llama al cliente a mediodía para darle un precio, y por la tarde alguien vuelve a teclear esos mismos datos en el programa de facturación. El mismo coche, escrito cuatro veces.
Ese es el problema real que hay detrás de la búsqueda «software de gestión para taller mecánico», y casi ningún comparador lo nombra. No es pereza de nadie. Es que un taller trabaja con un objeto que el software de tienda no entiende: un vehículo que entra, se queda dos días, acumula piezas y horas de varios mecánicos, y sale con una factura que alguien tendrá que justificar seis meses después.
¿Por qué un TPV genérico se queda corto?
Un TPV resuelve muy bien una venta que empieza y acaba en el mostrador: producto, precio, cobro, ticket. En un taller casi nada acaba en el mostrador. Se abre algo parecido a un expediente, y ese expediente vive durante días. La diferencia se ve mejor en paralelo.
TPV GENÉRICO El ticket se cierra en el momento. El histórico se guarda por cliente, no por vehículo. Las horas de trabajo no existen como concepto: solo hay productos con un precio al lado. | GESTIÓN DE TALLER El expediente se abre al recibir el coche y se cierra al entregarlo. Piezas y mano de obra conviven en el mismo documento, y el histórico se consulta por matrícula, no por apellido. |
El recorrido de un coche, de la puerta a la factura
Antes de comparar programas conviene tener el recorrido delante. Son siete puntos, y en la mayoría de talleres pequeños la información se cae en al menos tres de ellos.
- Recepción. Matrícula, kilometraje, síntoma que describe el cliente y estado del vehículo al entrar. Si esto no entra una sola vez en el sistema, todo lo demás se vuelve a teclear.
- Presupuesto. Piezas y horas estimadas, con su precio. Es el documento que aprueba el cliente y el que después habría que poder comparar con lo que costó de verdad.
- Orden de reparación. La versión interna del presupuesto: qué hay que hacer, quién lo hace y con qué recambios.
- Recambios. Cada pieza que se monta sale del almacén o se pide al proveedor. Si no descuenta stock sola, el inventario deja de ser fiable en dos semanas.
- Mano de obra. Horas reales por mecánico y por trabajo. Es el dato que más se pierde y el que decide si esa reparación dio dinero o no.
- Entrega y factura. La factura debería salir del expediente. Si se reescribe a mano, vuelven los cuatro tecleos del principio.
- Historial por matrícula. Saber qué se le hizo a ese coche hace dos años, y con qué pieza exacta. Es lo que hace que vuelva.
¿Qué trae Odoo de serie y qué hay que montar encima?
Aquí conviene ser preciso, porque es donde más humo se vende. Odoo tiene una aplicación de Reparaciones y su documentación oficial describe con detalle lo que hace: se crea una orden sobre un producto (el campo se llama Product to Repair), se indica la cantidad y, si ese producto se controla por lote o número de serie, aparece un campo Lot/Serial para señalar la unidad concreta.
La orden avanza por tres estados —Confirmed, Under Repair y Repaired— con los botones «Confirm Repair», «Start Repair» y «End Repair». Al confirmarla, Odoo reserva los componentes necesarios. Las piezas se añaden en la pestaña Parts, donde cada línea puede ser Add, Remove o Recycle, y las indicaciones para el mecánico van en la pestaña Repair Notes. Si el trabajo no está en garantía, el botón «Create Quotation» abre un presupuesto ya relleno con las piezas utilizadas.
Eso es lo que viene hecho. Ahora, lo que no: el módulo está construido alrededor de un producto, no de un vehículo. No hay una casilla «matrícula» esperándote, ni una ficha de coche, ni tarifas de mano de obra por tipo de trabajo. Se puede montar todo, y se monta, pero es configuración y desarrollo. No es activar una opción.
¿Y las horas de los mecánicos?
Es la parte que más talleres se saltan y la que más cara sale. Sin horas reales imputadas a cada trabajo no se sabe qué reparaciones dan margen, y el precio se acaba fijando por costumbre.
Odoo tiene una vía documentada para esto: en la ficha del producto de servicio se pone la política de facturación en Based on Timesheets, y entonces la factura en borrador se genera desde la propia tarea, arrastrando el tiempo registrado y los productos vendidos. Es el mismo mecanismo que usan los servicios técnicos que trabajan fuera, y funciona igual dentro de una nave. La lógica de almacén, que es lo que sostiene el control de recambios, la explicamos en la guía de albaranes y preparación de pedidos en Odoo; y el mismo dilema entre lo que viene hecho y lo que hay que montar lo desmenuzamos para el TPV de un restaurante.
Antes de comparar programas hay una decisión que pesa más que todas las funciones juntas: si el dato de referencia del negocio va a ser el cliente o el vehículo. Montarlo alrededor del vehículo cuesta más al principio y cambia el taller a los dos años, porque el historial por matrícula es lo que hace que el coche vuelva contigo y no al concesionario. Montarlo alrededor del cliente se hace en una tarde y no vuelve a servir para nada.
Si prefieres verlo aplicado a un taller concreto en vez de en abstracto, esa es justo la conversación que planteamos en nuestra página de gestión de taller mecánico: qué parte se resuelve con el estándar configurado y qué parte necesita desarrollo.
Preguntas frecuentes
¿Sirve Odoo para un taller mecánico?
Sí, con matices. Trae de serie la orden de reparación, el consumo de recambios contra almacén y el salto a presupuesto y factura. La ficha del vehículo y el historial por matrícula no vienen hechos: se configuran o se desarrollan encima.
¿Puedo llevar el historial por matrícula?
La vía más directa es tratar el vehículo como un producto controlado por número de serie y usar la matrícula como ese número, porque la orden de reparación de Odoo muestra el campo Lot/Serial cuando el producto se controla así. A partir de ahí, cada reparación queda colgada de esa unidad.
¿Qué pasa con las reparaciones en garantía?
La orden de reparación incluye una casilla «Under Warranty». Al marcarla, las piezas usadas en esa reparación no se le cobran al cliente.
Te decimos en una conversación qué parte de tu taller se resuelve configurando el estándar y qué parte hay que desarrollar. Sin comparativas de folleto.
HablemosFuentes: Odoo 19 · Process repair orders · Odoo 19 · Invoicing based on time and materials. El recorrido de siete pasos y el ejemplo del coche son propios de epoint, no figuran en la documentación de Odoo.