Cambiar de tienda online da un miedo muy concreto: que el día del cambio desaparezca algo que llevabas años acumulando. Los pedidos antiguos. Las fichas bien escritas. El puñado de páginas que Google ya conocía. Vamos a poner por escrito qué se migra de verdad a Odoo, qué cuesta más de lo que parece y qué conviene no arrastrar, aunque se pueda.
Lo primero: no todo lo que se puede migrar debe migrarse
Una migración es de las pocas ocasiones en que puedes tirar cosas sin discutir con nadie. Categorías que se crearon para una campaña de 2019. Productos descatalogados que siguen publicados porque nadie se atrevió a borrarlos. Cupones vencidos. Cuentas de cliente sin un solo pedido.
Aprovéchalo. Cada registro que arrastras es uno que hay que limpiar, mapear, revisar y, con suerte, volver a revisar.
SE MIGRA SIN DRAMA Catálogo activo con sus descripciones e imágenes, categorías vivas, precios y tarifas, clientes con actividad, direcciones de envío y facturación, y stock actual. | MEJOR DEJARLO ATRÁS Módulos y personalizaciones de la plataforma anterior, cupones caducados, carritos abandonados de hace años, el histórico de logs y las categorías que solo usabas tú. |
¿Cómo entran de verdad los datos en Odoo?
Por el importador estándar, que está mejor de lo que la gente espera. Se abre la vista de lista de lo que quieres poblar y, desde el engranaje que hay junto al título, Importar registros, Odoo acepta ficheros CSV o Excel y ofrece plantillas ya mapeadas para lo más habitual: contactos, productos, extractos bancarios.
Hay tres detalles de la documentación oficial que ahorran horas y que casi nadie lee:
- Pon un ID externo a cada registro. Si el fichero incluye la columna «ID externo», los registros ya importados se modifican en lugar de crearse de nuevo. Es la diferencia entre poder repetir la importación tantas veces como haga falta y acabar con tres copias de cada producto.
- Cuidado con los campos que apuntan a otro sitio. La categoría de producto, el país, la tarifa: si dos categorías se llaman igual, Odoo lo enlaza todo con la primera; si no quieres reorganizar tu configuración, usa el ID externo también ahí. Y las etiquetas van separadas por comas sin espacios, tal cual.
- Importa por capas. La documentación pide importar antes los registros relacionados, cada uno desde su propia lista. En la práctica: primero contactos, luego categorías y atributos, después productos, y solo al final pedidos y facturas. Si lo haces al revés, pasarás el día resolviendo referencias que todavía no existen.
Las variantes son el trabajo que nadie presupuesta
Aquí es donde las migraciones se tuercen. PrestaShop las llama combinaciones; WooCommerce, variaciones; Odoo, variantes. En las tres salen de atributos con sus valores, así que el problema no es el modelo, sino lo que la tienda vieja ha ido acumulando. Y Odoo no adivina: si al importar no encuentra un valor escrito tal cual, lo crea como uno nuevo. Por eso obliga a decidir cosas que en la tienda vieja estaban sin decidir.
El trabajo real no es técnico, es de criterio: unificar las cuatro formas distintas de escribir el mismo color, separar valores que venían pegados en un solo campo de texto, decidir si «pack de 6» es una variante o un producto propio. Y si el catálogo tiene cuatro cifras de referencias, es la partida más grande del proyecto.
Si vendes moda, en el artículo sobre por qué las tallas y los colores lo cambian todo en una tienda de ropa contamos por qué esa matriz decide qué compras, qué rebajas y qué vendes.
¿Y el posicionamiento que ya tenía?
Se conserva si te tomas en serio las redirecciones, y se pierde si las dejas para el final. Cuenta, eso sí, con que el posicionamiento fluctúe unas semanas mientras Google rastrea la tienda nueva. El orden que funciona es este: inventariar todas las direcciones de la web antigua antes de apagarla, decidir a dónde va cada una, y solo entonces apuntar el dominio a la tienda nueva.
Odoo trae el gestor incorporado. Con el modo desarrollador activado y un usuario administrador, en Sitio web ▸ Configuración ▸ Redirecciones se crean las reglas una a una o se importan en bloque. Para una migración quieres 301, que es la permanente: la nueva URL es la que acaba apareciendo en los resultados de búsqueda. La 302 es temporal y no te sirve aquí, pero ojo: es la que Odoo pone por defecto, también al importar un fichero que no trae la columna del tipo.
En una de las tiendas que hemos migrado a Odoo este año recuperamos del archivo de Internet el inventario de direcciones de la web anterior: casi 900. De ahí salieron cerca de 500 redirecciones 301, no una por cada dirección: unas llevan a una ficha real, otras a la versión vigente del mismo producto y otras al catálogo ya filtrado. La otra cifra que ilustra el trabajo invisible: más de mil asignaciones de atributos para que los filtros funcionaran, con valores que venían escritos de varias formas y hubo que normalizar.
Lo que sí hay que probar antes de abrir
Una tienda migrada no está terminada porque el catálogo se vea bien. Antes de apuntar el dominio conviene haber hecho una compra real de punta a punta: pedido confirmado, factura emitida, cobro registrado. Con la pasarela de verdad, no en modo prueba.
Y revisar el correo, que es la víctima silenciosa de cualquier mudanza de dominio: los avisos de pedido tienen que salir desde tu dominio y con SPF y DKIM bien configurados, o el cliente no se entera de que ha comprado. Si te preguntas por el presupuesto de todo esto, el artículo sobre cuánto cuesta implantar Odoo en España da cifras por tamaño de empresa.
Si el catálogo es grande y prefieres que la migración la lleve alguien que ya ha pasado por esto, cuéntanoslo: la tienda la montamos con Odoo Tienda 360 y la migración masiva del catálogo la planificamos aparte.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden migrar las contraseñas de mis clientes?
No, al menos con Odoo estándar. PrestaShop y WooCommerce guardan una huella de cada contraseña (un hash) de la que no se puede sacar el texto, y Odoo calcula esas huellas con otro método, así que no puede comprobar las antiguas. Se migran las cuentas y cada cliente elige una contraseña nueva desde el correo de acceso al portal que le envía Odoo. Aprovecha ese correo para contarle qué ha cambiado.
¿Merece la pena migrar los pedidos antiguos?
Depende de para qué los quieras. Si es para atención al cliente y garantías, sí, y normalmente basta con los dos o tres últimos años. Si es por contabilidad, hay que hablarlo con tu asesoría antes, porque un pedido migrado no es lo mismo que una factura emitida. Migrar diez años de histórico «por si acaso» suele salir caro y no se consulta nunca.
¿Cuánto tarda migrar una tienda a Odoo?
Mandan el tamaño del catálogo y lo ordenados que estén los datos, no la plataforma de origen. Un catálogo de unos cientos de referencias con atributos que hay que normalizar se mueve en el entorno de dos o tres meses.
Miramos tu catálogo, tus URL y tu volumen de pedidos, y te decimos qué se migra, qué no compensa y cuánto trabajo hay detrás. Sin compromiso y con números.
HablemosFuentes: Documentación oficial de Odoo, exportar e importar datos · Documentación oficial de Odoo, páginas y redirecciones · Odoo, importar productos · Google, traslado de sitio con cambios de URL