Media mañana en una tienda de barrio. El cliente deja la compra en el mostrador, acerca el móvil al datáfono y se marcha sin haber abierto la cartera. Esa escena, rara hace tres años, es hoy la forma de pago preferida por casi tres de cada diez españoles.
La encuesta «Métodos de pago: la decisión definitiva», realizada por PaynoPain y difundida el 8 de septiembre de 2026, sitúa el pago con el móvil en el 29 % de las preferencias para las compras del día a día, frente al 15 % que la misma compañía midió en 2025. La tarjeta física sigue mandando con un 47 %. El efectivo cae al 22 %. Y Bizum, que en las transferencias entre particulares es omnipresente, apenas aparece como forma habitual de pagar en un comercio: un 2 %.
| Tarjeta física | 47 % | |
| Pago con el móvil | 29 % | |
| Efectivo | 22 % | |
| Bizum en comercio | 2 % |
¿Qué mide exactamente ese 29 %?
Preferencia declarada, no cuota de transacciones. Son personas contestando a qué método eligen para su gasto diario, no la contabilidad de un banco. La diferencia importa: nadie debería planificar su tesorería con este dato.
Dicho eso, el orden de la lista sí es útil, y el salto de un año a otro también. Lo que vemos en las tiendas que digitalizamos coincide bastante con la foto: el efectivo se ha convertido en el método de las compras pequeñas y de quien no quiere descuadrar su control de gasto, y el móvil ha dejado de ser cosa de gente joven en zonas urbanas.
El motivo que dan los encuestados explica el resto. La comodidad manda para el 54 %, muy por encima de la rapidez (14 %), la costumbre (12 %), el control del gasto (10 %) y la seguridad (9 %). Traducido al mostrador: el cliente no está eligiendo tecnología, está eligiendo el camino corto.
Qué conviene tener activo en el mostrador
- Contactless sin condiciones. Si el datáfono pide firma, teclado o un importe mínimo para aceptar el móvil, el camino corto deja de serlo. Revisa el límite de importe sin PIN que tienes configurado con tu banco.
- Las carteras del teléfono. Apple Pay y Google Pay circulan por encima de la red de tarjetas: si tu terminal acepta contactless, ya las aceptas. Merece la pena comprobarlo con una compra real, no darlo por hecho.
- Efectivo, con cambio. Uno de cada cinco consumidores dice que ya no suele llevar dinero encima y siete de cada diez solo llevan cantidades pequeñas. El efectivo no se ha ido; ha cambiado de papel.
- Bizum, con expectativas realistas. Ese 2 % dice que aún no es un método habitual en caja. Como recurso para un pedido por teléfono o una reserva, sigue siendo cómodo.
- Un TPV que distinga qué ha cobrado. En Odoo cada método de pago del punto de venta es un registro propio, así que al cerrar la sesión sabes qué entró por tarjeta y qué por caja, y el arqueo deja de ser un ejercicio de memoria.
¿Y en la tienda online?
En la web el problema no es el móvil, que ya es el dispositivo por defecto, sino la coherencia. Un cliente que llega al pago y no encuentra su forma habitual de pagar, se va. Y lo que ofreces en la pasarela tiene que decir lo mismo que tus condiciones de venta, o el banco te lo hará notar.
TIENDA QUE SOLO PIENSA EN LA TARJETA Una única pasarela, sin alternativa para quien no quiere teclear el número. Nada preparado para el pago con el teléfono. Condiciones de venta que hablan de métodos que ya no están activos. | TIENDA ALINEADA CON EL CLIENTE Pasarela bancaria más una alternativa (transferencia con instrucciones claras, por ejemplo), pago con las carteras del teléfono y unas condiciones de venta que enumeran exactamente lo que se acepta. |
Si la tienda vive en Odoo, la integración con Redsys, Stripe y PayPal viene resuelta y cada cobro queda conciliado contra la factura, sin exportar nada a mano; es lo que montamos en el paquete Odoo Tienda 360, con el TPV y la tienda online sobre el mismo sistema. Los ajustes concretos de la parte online los desglosamos en la guía de Odoo eCommerce, y si lo tuyo es la caja física, en lo que no te cuentan de los TPV gratuitos y en el TPV de un restaurante.
En una de las tiendas que hemos migrado a Odoo, el banco rechazó el alta del TPV Redsys. No por el negocio: porque el pie de página se generaba con JavaScript y los sistemas de revisión, que leen el código servido y no lo que pinta el navegador, no encontraban ni los datos fiscales ni la política de entrega. Reescribimos el pie para servirlo desde el servidor, completamos las páginas legales y las condiciones de venta, y solo dimos el cobro por bueno después de una compra real de punta a punta: pedido confirmado, factura emitida y cobro registrado. Un método de pago no está activo hasta que alguien ha pagado con él.
Ninguna tienda pierde ventas por no aceptar el método de pago de moda. Las pierde por la fricción del último metro: el datáfono que pide firma, la pasarela que caduca la sesión, la casilla que obliga a repetir el número. Antes de añadir métodos nuevos, cronometra los que ya tienes. Y comprueba que lo que anuncias en tus condiciones de venta es exactamente lo que el cliente encuentra al pagar.
Revisamos tu mostrador y tu tienda online, dejamos los métodos de pago alineados con tus condiciones y cada cobro conciliado con su factura.
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