El paquete gratis se acabó. Desde el 1 de julio de 2026, los envíos de menos de 150 euros que entran en la Unión Europea desde fuera pagan 3 euros de derechos de aduana por cada categoría de artículo que llevan dentro. No es una comisión del transportista ni un recargo de la empresa de mensajería: es arancel, y el Consejo de la UE lo aprobó formalmente el 11 de febrero de 2026.
Para una tienda online española, la noticia no es que Temu o Shein suban de precio. Es que la brecha se estrecha lo justo para que otras cosas empiecen a pesar.
3 € por cada categoría de artículo del paquete, desde el 1 de julio de 2026 | 4.600 M paquetes pequeños entraron en la UE en 2024, según la Comisión Europea | 91 % de esos envíos pequeños llegó desde China, según la misma fuente |
¿Qué cambió exactamente el 1 de julio?
Hasta esa fecha, cualquier envío por debajo de 150 euros entraba en la UE sin pagar aranceles. Esa exención ha desaparecido. En su lugar rige un arancel fijo y provisional de 3 euros que se aplica a cada categoría de artículo del paquete, identificada por su subpartida arancelaria.
El propio Consejo lo explica con un ejemplo sencillo: un paquete con una blusa de seda y dos blusas de lana contiene dos artículos distintos —dos subpartidas— y paga 6 euros.
Hay tres matices que conviene tener claros. El primero: el arancel se aplica a las mercancías cuyos vendedores están registrados en la ventanilla única de importación (IOSS), que según el Consejo cubre el 93 % de los flujos de comercio electrónico hacia la UE. El segundo: es una solución temporal, en vigor del 1 de julio de 2026 al 1 de julio de 2028, hasta que la nueva plataforma aduanera europea permita aplicar los aranceles normales producto a producto. Y el tercero, el que más se confunde en prensa: esto no es la «tasa de gestión» de la que se lleva meses hablando en Bruselas. Esa es otra medida y sigue en discusión dentro de la reforma aduanera.
¿Cuánto encarece esto un pedido de verdad?
Depende de lo que lleve la cesta, no de lo que cueste. Y ahí está la gracia del asunto: el arancel castiga justo el comportamiento que sostiene a estas plataformas, que es meter cinco cosas pequeñas de familias distintas en el mismo pedido.
¿Y qué puede hacer tu tienda con esta ventaja?
Aquí discrepamos de buena parte de lo que se ha escrito estas semanas. Tres euros no ganan una guerra de precios: el envío desde Asia va a seguir siendo barato. Lo que hacen es dejar de ser el único argumento sobre la mesa. Cuando la diferencia de precio se estrecha, el comprador empieza a mirar lo demás: si la ficha explica lo que va a recibir, cuándo llega y qué pasa si lo devuelve.
Cuatro palancas, ordenadas por esfuerzo:
- Ficha completa. Medidas reales, compatibilidades, material, garantía. Lo que un vendedor de marketplace no puede escribir porque no conoce el producto que revende.
- Datos estructurados. Marcar precio, disponibilidad, plazo de envío y condiciones de devolución en el código de la ficha, para que Google y los asistentes de inteligencia artificial respondan con tus datos exactos y no con una aproximación. Es la lógica del GEO.
- Plazos y devoluciones por escrito. En la ficha del producto, no enterrados en una página legal. Es exactamente la diferencia que ahora se puede cobrar.
- Postventa en tu idioma. Un teléfono, un correo y una persona detrás. Cuesta poco y decide muchas segundas compras.
Las dos primeras son trabajo de SEO para ecommerce: catálogo ordenado, fichas homogéneas y marcado que las máquinas entiendan. Las dos últimas son decisión de negocio, y no dependen de ningún proveedor.
Lo vimos entero en Variadores.es, la tienda industrial que reconstruimos sobre Odoo: corregimos más de 587 fichas que arrastraban descripciones erróneas y dejamos datos estructurados en todo el catálogo. El trabajo no tuvo nada de creativo. Fue disciplina: partir del nombre y de los atributos reales de cada producto como fuente de verdad, y construir encima. Un catálogo así no compite por céntimos; compite porque el comprador se fía de lo que lee.
Tres euros no cambian un modelo de negocio: cambian un cálculo. Y el cálculo más obvio para una plataforma grande es traerse el stock dentro de la Unión Europea, donde el arancel deja de aplicar. Si tu única ventaja frente a ellos era ese sobrecoste, te dura lo que tarden en firmar el alquiler de una nave. Si tu ventaja es la ficha, el plazo y la persona que coge el teléfono, eso no lo replica un almacén. Aprovecha la ventana, pero no la confundas con el foso.
Revisamos tu catálogo, tus datos estructurados y tus plazos, y te decimos qué tocar primero para aprovechar esta ventana.
HablemosFuentes: Consejo de la UE (11-02-2026) · Consejo de la UE (12-12-2025) · Comisión Europea, Fiscalidad y Aduanas. El desglose por tipo de cesta es un cálculo propio a partir de la norma.