Abres Google Trends para decidir de qué escribir, pones la palabra que define tu negocio y sale una curva rarísima. No estaba rota: estaba mezclando tu producto con una serie, con un futbolista o con una marca de coches. Desde el 2 de septiembre, la página Explorar de Trends deja filtrar por categoría, y además hacerlo sin escribir ninguna consulta.
¿Qué ha cambiado exactamente?
Google lo anunció en LinkedIn y Search Engine Land lo recogió el 2 de septiembre de 2026. El cambio tiene dos caras y la segunda es la que casi nadie ha leído.
La primera: en la nueva página Explorar aparece un filtro de categorías predefinidas —Google pone como ejemplo «All Books & Literature»— con el que acotas la consulta para que no se te cuelen búsquedas de otro ámbito.
La segunda es un consejo del propio equipo de Trends: aplica el filtro sin escribir consulta. Entonces Trends te devuelve los términos más buscados dentro de esa categoría, para la región y el periodo que elijas. Deja de hacer falta que tú propongas la palabra. La propone el sistema.
Conviene precisar algo, porque se está contando como si fuera nuevo del todo. Filtrar Trends por categoría ya existía: la ayuda oficial de Google lo explica desde hace años con el ejemplo de «jaguar», donde eliges si te refieres al animal o al fabricante de automóviles. Lo nuevo es dónde vive ese filtro y que funcione en vacío.
¿Y esto qué le aporta a una pyme que no tiene departamento de SEO?
Más de lo que parece, porque resuelve el problema más común y el menos comentado: el ruido.
Piensa en una óptica que quiere posicionar «lentes». En una clínica que trabaja con «implantes». En una peluquería mirando «color». En España esas palabras comparten espacio con la fotografía, la ingeniería y la pintura de paredes. Una curva que suma todo eso no dice nada. Y hace algo peor que no decir nada: te empuja a escribir sobre un pico de interés que no era tuyo.
SIN FILTRO DE CATEGORÍA La curva suma todas las intenciones que comparten esa palabra. Los picos suelen venir de un estreno, una noticia o un producto ajeno a tu sector. Decides el calendario editorial mirando el interés de otro. | CON FILTRO DE CATEGORÍA La curva se queda con el contexto que te interesa. Y si además la lanzas en vacío, deja de ser una comprobación de tu idea y pasa a ser una fuente de ideas: el listado de lo más buscado en tu categoría, tu región y tu periodo. |
¿Cómo se le saca partido en media hora?
Esto no es un proyecto. Es una tarde, una hoja de cálculo y cinco pasos.
- Fija primero región y periodo. España, y una ventana que tenga sentido para tu negocio. Doce meses para ver estacionalidad; noventa días si vendes algo que se mueve rápido.
- Filtra en vacío y mira qué sale. Sin escribir nada. Este es el paso nuevo y el que más sorprende: aparecen términos que tus clientes usan y tú no, porque tú hablas como el sector y ellos preguntan como personas.
- Ahora sí, mete tu palabra con la categoría puesta. Compara la curva limpia con la sucia. Si cambian mucho, tenías un problema de ruido y no lo sabías.
- Contrasta con lo que ya te funciona. Search Console te dice por qué consultas te encuentran hoy de verdad. Trends te dice hacia dónde se mueve el interés. Son preguntas distintas y hacen falta las dos.
- Escribe solo lo que puedas sostener. De la lista, tacha todo aquello sobre lo que no tengas nada propio que contar. Suele quedar la mitad. Esa mitad es la buena.
Un aviso para el último paso: Trends no da volumen de búsquedas, da interés relativo. Sirve para comparar y para ver la forma de una curva, no para prometerle a nadie un número de visitas.
La combinación que recomendamos es simple: Trends para acotar el vocabulario real del nicho, Search Console para confirmar cuál de esas palabras ya trae gente. Si lo que necesitas es el diagnóstico completo de por dónde entra —y por dónde no entra— tráfico a tu web, eso lo cubre nuestro servicio de posicionamiento SEO y SEM, que arranca precisamente por ahí.
Nos pasó a nosotros la semana pasada, auditando nuestra propia web. La página de nuestro programa de caja para tiendas de ropa acumulaba más de 20.000 impresiones en Google en 90 días y apenas siete clics. Al mirar qué pregunta la gente a los asistentes de IA cuando escribe «tpv», la respuesta fue clara: datáfonos, comisiones por tarjeta, cobrar con el móvil. Para casi todo el mundo, «tpv» a secas es la máquina de cobrar, no el programa de gestión; solo con «tienda de ropa» al lado cambia la intención. La palabra que llevábamos meses usando en el titular medía otra cosa. El 6 de septiembre cambiamos el titular a «programa de caja y gestión para tiendas de ropa» y lo estamos midiendo. La lección es la del filtro: antes de escribir sobre una palabra, comprueba en qué categoría la lee tu cliente.
Cada vez que una herramienta gratuita añade una función así aparece la misma tentación: abro la categoría, copio los diez términos de arriba y escribo diez artículos. Ahí es donde se pierde el dinero. Un término muy buscado en tu categoría no es tuyo por defecto; es tuyo si puedes contestarlo mejor que nadie porque llevas años haciéndolo. El filtro de categoría te ahorra el trabajo aburrido de acotar. No te ahorra el criterio, que es justo la parte que Google lleva tiempo premiando en sus respuestas con IA.
Lo que este filtro no arregla
No te dice si esa palabra convierte. No te dice quién la tiene ya ocupada ni con qué contenido. Y no distingue entre alguien que busca para comprar y alguien que busca por curiosidad, que es la diferencia entre un artículo que trae clientes y uno que trae visitas.
Sigue siendo, eso sí, la forma más barata que existe de saber cómo llama la gente a lo que tú vendes. Y esa distancia entre tu vocabulario y el suyo pesa cada vez más, ahora que quien resume tu web para el usuario ya no siempre es una lista de diez enlaces azules.
Miramos tu web, tu Search Console y el vocabulario real de tu sector, y te decimos por dónde empezar. Sin compromiso.
HablemosFuentes: Search Engine Land, 2 de septiembre de 2026 · Anuncio de Google Trends en LinkedIn · Ayuda de Google Trends — Acotar los resultados por categoría